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El dolor de articulaciones es una de los problemas que más consultan con sus médicos los hombres y mujeres mayores de 50 años, especialmente en Europa y Estados Unidos. Según diversos estudios, hasta un 30 por ciento de la población mundial sufre algún problema que le provoca dolor en las articulaciones de manera regular.

Desde hace muchos siglos, las diferentes culturas han recurrido a todo tipo de remedios para aliviar los dolores de articulaciones, como es el caso de las infusiones de hierbas, baños calientes, acupuntura y masajes.

Sin embargo, no bastan los remedios por sí solos. A veces también hay que cambiar conductas o costumbres que contribuyen a agravar el dolor de articulaciones. Te daremos algunos consejos útiles si sufres de este problema.

 

Aprende a relajarte y reduce tu nivel de estrés

 

El estrés tiene una relación directa con el desarrollo de enfermedades de las articulaciones como la artritis reumatoide. Por lo tanto, es necesario que a partir de los 30 años de edad revises tu grado de estrés y adoptes prácticas de relajación.

Estudios del Colegio Americano de Reumatología determinaron que las personas que practican yoga y técnicas de relajación suelen tener menos dolores articulares, ya que su nivel de estrés es muy inferior al de otras personas.

La relajación también ayuda a mejorar la duración y calidad del sueño, permitiendo al cuerpo regenerar mejor sus tejidos durante la noche. Otro recurso valioso para reducir los dolores de articulaciones son los masajes, siempre y cuando sean hechos por una persona entrenada para esto.

Los masajes ayudan a devolver la flexibilidad y funcionabilidad a las articulaciones y aumentan la circulación de sangre. Esto permite regenerar tejidos desgastados o lesionados, así como reponer el líquido que actúa como lubricante en las cápsulas articulares.

 

Mejora tu dieta

 

Una dieta balanceada te ayudará a reducir o prevenir los dolores en articulaciones. Alimentos llenos de ácidos como los tomates, espinacas y carnes rojas son perjudiciales si se consumen en exceso, pues elevan los niveles de ácido úrico y favorecen la calcificación de las articulaciones.

Si sufres de dolores, elimina estos elementos de tu dieta diaria y reduce el consumo de mariscos, café y azúcar. Por el contrario, aumenta la ingesta de ajo, apio y cebolla, así como los caldos a base de vegetales y los frutos secos.

Algunos estudios recomiendan tomar ciertas infusiones, como las basadas en jengibre, ya que reducen la inflamación y mejoran la función de las articulaciones. El té verde también parece tener efectos antiiflamatorios, sobre todo en pacientes afectados por artritis reumatoide.

 

Cómo reducir o evitar el dolor en las articulaciones

 

Haz ejercicio y controla tu peso

 

Las articulaciones son estructuras resistentes que al igual que los músculos necesitan ejercicio para mantenerse sanas y conservar su movilidad plena. El sedentarismo agrava los dolores en articulaciones, mientras que el deporte te ayudará a aliviarlos e incluso a eliminarlos progresivamente.

Es importante además que controles tu peso, sobre todo si te duelen las rodillas y tobillos. El sobrepeso aumenta exponencialmente la posibilidad de sufrir lesiones en las articulaciones de los miembros inferiores.

Es de destacar que otra causa de dolores en articulaciones es la mala postura al caminar o sentarse, pues esto provoca mayor esfuerzo en ciertos puntos como las rodillas y tobillos. Al sentarse, la posición ideal es con la espalda recta, con los pies apoyados en el suelo y sin hacer cruce de piernas.

También se debe revisar la forma en que levantas objetos pesados. Lo ideal es flexionar las rodillas y mantener la espalda recta cuando levantes algo del suelo y aplicar fuerza solo en las piernas.

El crujir nudillos de manos y pies es una práctica dañina que puede desgastar los cartílagos y provocar la pérdida del líquido lubricante en la cápsula de las articulaciones. Otro consejo útil para aliviar el dolor de articulaciones es aplicar compresas calientes o bolsas de agua caliente en la zona afectada, sobre todo en la mañana.

Los baños de agua caliente con sal marina o sales de magnesio son muy beneficiosos también. Solo utiliza compresas frías en tus articulaciones si sufres de dolores provocados por lesiones e inflamaciones.

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