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Una de las cosas que más han enfatizado los médicos es la importancia de hacer deporte y mantener una buena alimentación, tanto para prevenir enfermedades como el cáncer de mama, y a su vez acelerar el proceso de recuperación en los enfermos.

Esta postura se basa en numerosos estudios que han vinculado al sedentarismo con una variedad de enfermedades en jóvenes y adultos de ambos sexos. Por ello, el deporte es una actividad que tiene un gran valor terapéutico y preventivo.

En el caso del cáncer de mama, diversos estudios han señalado que el deporte puede acelerar considerablemente la recuperación de los tejidos del seno afectados por los tumores; y por las radiaciones y medicamentos usados en su tratamiento.

Menos recaídas y más calidad de vida

Según estudios del Grupo de Investigación del Cáncer de Mama (GEICAM) las mujeres diagnosticadas con esta enfermedad que mantienen un ritmo de vida activo o practican deporte tienen un riesgo de recaída un 67% menor frente a quienes no lo hacen.

A esto se suma que el deporte mejora su calidad de vida pues mantiene su autoestima en alto y les da mayor serenidad emocional y estabilidad mental en este momento de sus vidas.

Otra ventaja del deporte en las pacientes bajo tratamiento de cáncer mamario es que reduce la fatiga, el estrés y la ansiedad. Además, les ayuda a lograr un mejor sueño, algo primordial en personas cuyos cuerpos necesitan recuperarse de un trauma de este tipo.

Cuidando la salud

Ayuda a mejorar la respuesta inmune durante la quimioterapia

Diversos estudios apuntan a que la práctica regular de deporte estimula el sistema inmunológico. Esto es, vital en las mujeres sometidas a quimioterapia, cuyas defensas tienden a bajar por efectos de los químicos utilizados para matar las células cancerosas.

Además, el deporte también ayuda a disminuir otros efectos secundarios de la quimioterapia, como los mareos. A esto se suma que muchas pacientes sufren cambios en su metabolismo; y deben seguir terapias hormonales por varios años después de ser dadas de alta. Cómo consecuencia puede llevarlas a aumentar de peso de manera descontrolada.

En este caso, el deporte las ayuda a mantener el peso al quemar el exceso de grasas y eliminar líquidos retenidos por esta causa.

Marcha nórdica

Deportes más adecuados para la recuperación del cáncer mamario

Los ejercicios de tipo aeróbico ayudan mucho a prevenir el retorno del cáncer mamario, según varios especialistas. A esto se unen otros estudios que indican que los deportes de resistencia son también valiosos; para ayudar a mejorar el índice de masa corporal (IMC) y estabilizar los niveles hormonales.

Las caminatas, el running o trote, la bicicleta y la natación se consideran ejercicios de menor intensidad, pero el hecho de practicarlos por más tiempo ayuda a fortalecer el sistema cardiovascular y la capacidad respiratoria.

La natación tiene un beneficio especial para estas pacientes, pues ayuda a fortalecer la musculatura de los brazos y pecho, que en muchos casos puede verse afectada por los tumores mamarios.

Otro ejercicio que también beneficia a la recuperación de los tejidos del área afectada es la marcha nórdica, que se practica caminando a paso rápida apoyándose en bastones. Esto estimula la circulación de los brazos y pecho, ayudando al drenaje linfático en la zona de las axilas y mamas.

Es de vital importancia que se tenga una revisión constante para la detección precoz del cáncer de mama

 

 

 

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